Ramas de un cafeto cargadas de cerezos verdes y rojos en plena selva del Soconusco

Cuento: Los finqueros en el Soconusco, una vida entre cafetales (parte 1 de 2)

Ficción histórica ambientada en el Porfiriato: la llegada de los primeros finqueros extranjeros al Soconusco cafetalero.

Parte 1 de 2 · ficción histórica

Después de muchos años, por los tiempos del Porfiriato, había un lugar llamado Soconusco: un pueblo campesino vecino de Guatemala, montañoso, fresco, siempre verde. Había sido, en sus buenos tiempos, un pueblo rico, cafetalero desde siempre. Las comunidades indígenas de los Altos de Guatemala cuidaban su única fuente de abastecimiento, el café, y con ello, sin saberlo, ayudaban a conservar la naturaleza a su alrededor.

La semilla del cafeto había llegado a México por un camino largo: de Veracruz fue trasplantada a Chiapas en 1802, su cultivo se reconoció como parte de la riqueza agrícola en 1820, y para 1846 ya existían plantaciones comerciales en la región. El mundo del café en Chiapas se desarrolló de lleno durante el auge del Porfiriato, cuando el Soconusco se convirtió en una de las zonas más beneficiadas por el impulso a la producción cafetalera del estado.

La llegada de los finqueros

A principios de 1888 llegó a la región un finquero alemán de apellido Hamburgo, con un sobrino recién llegado de Berlín llamado Sven. Las noches de fin de mes, los finqueros extranjeros se reunían en el salón de eventos de una de las fincas de la zona, donde convivían dueños de grandes extensiones dedicadas al café y a la ganadería.

En una de esas fiestas, hacia finales de noviembre, el señor Hamburgo llevó a Sven a la reunión. Ahí conoció a Lili, la segunda hija de la familia McCartie, otra de las familias finqueras de la región. La conexión entre ambos fue inmediata, y no pasó desapercibida para ninguna de las dos familias: los McCartie empezaron a observar con recelo al joven que, sin saberlo, comenzaba a complicar la relación entre ambas casas.

El Soconusco, mientras tanto, seguía creciendo: la llegada de más trabajadores y capital extranjero fue transformando la región en una de las zonas cafetaleras más prósperas del sur de México.

Autores: Valentín Morales* y Krystal Cortez. *Estudiante de la Lic. Historia de la UNICACH, indígena zoque.

Descubre más

Preguntas frecuentes

Lo que casi siempre nos preguntan

Eliges tu plan, tostamos tu café al pedido y lo recibes en tu puerta cada mes. Puedes explorar más de 20 regiones de Chiapas y elegir tu nivel de tueste: medio, intermedio u oscuro.
Sí. Tostamos después de tu pedido, no antes. Por eso tu café “florece” al prepararlo: es la señal de un tueste fresco.
Claro. Dinos qué método usas (prensa, goteo, V60, moka, olla o cold brew) y te lo enviamos con la molienda exacta, o en grano entero si mueles en casa.
De Chiapas. Trabajamos con más de 9,000 pequeños productores de comercio justo de café orgánico certificado, cultivado a más de 900 metros sobre el nivel del mar.

Sigue leyendo

Sigue la historia

El siguiente paso

Esa misma tierra del Soconusco sigue dando café hoy.

Café orgánico de Chiapas, de más de 9,000 pequeños productores de comercio justo, tostado al pedido y en tu puerta cada mes.

Ver planes de suscripción