Reciclar cápsulas de café: no es moda, es responsabilidad
Las cápsulas de café son prácticas, pero también generan basura que tarda más de 100 años en descomponerse. Esto puedes hacer.
El problema real de las cápsulas
Las cápsulas de aluminio, como las de Nespresso®, combinan plástico y aluminio en una mezcla que tarda más de 100 años en descomponerse. Con la demanda actual de café en cápsula, eso significa mucha basura difícil de procesar, incluso con los esfuerzos de reciclaje de las marcas más grandes.
Pero el sistema en sí tiene una ventaja real: para quien no tiene tiempo de preparar café con más calma, es rápido y consistente. La pregunta no es si dejar de usar cápsulas, sino con qué material están hechas.
Por qué elegimos plástico compatible
Desde mediados de 2015 ofrecemos café orgánico de altura de pequeños productores en cápsulas compatibles con sistemas Dolce, hechas de plástico en lugar de aluminio. El plástico tiene una ventaja concreta sobre el aluminio: es más barato y más rápido de reciclar, y tiene una segunda vida útil real después de su uso.
Si ya las usas, la recomendación es simple: recolecta las cápsulas usadas, lávalas y llévalas a una planta de reciclaje de plástico. Otra opción es darles una segunda vida en casa (como maceta para germinar semillas o como material para manualidades, antes de que terminen en la basura.
Descubre más
Preguntas frecuentes
Lo que casi siempre nos preguntan
Sigue leyendo
Más sobre preparación y cafeteras
El siguiente paso
Café orgánico, también en cápsula responsable.
Café orgánico de Chiapas, de más de 9,000 pequeños productores de comercio justo, tostado al pedido y en tu puerta cada mes.
Ver planes de suscripción Pedir por WhatsApp


